Tu madre: Repara el Vínculo

Día de la madre, día difícil para muchas que no se sienten buenas madres, que se sienten las peores del mundo.

Madres que cargan con mandatos familiares heredados por sus propias madres, algunas de las cuales le hacen la vida a cuadritos, porque era la vida de ellas, no la de sus hijas y esas expectativas descontextualizadas se cargan en las espaldas. Un lastre.

Mujeres agotadas, maltratadas sutilmente en su maternidad, en ellas pienso

Pero al pensar en la madre pienso también en cada mujer y en cada hombre que sufre. Es feo y triste decirlo, es una confesión poco ortodoxa, pero la mayoría del dolor humano más profundo y a la vez más desgarrador, viene del vínculo con la madre.

 

Lo veo día a día con mis pacientes, y en muchos más. Y ese vínculo amados, es el que hemos de esforzarnos por reparar. A veces lo más difícil es acercarse a la sola idea de una madre que dañó, invadidos por la culpa, porque a la vez ella inspira admiración, reconocemos a la vez su inmenso esfuerzo …y hasta participamos de sus propios dolores.

 

Algunas fueron hijas-madres, haciéndose responsable de la felicidad de ella, otras buscan eternamente su aprobación, porque no la obtuvieron cuando niñas, otras guardan un secreto rencor por no defenderlas cuando hubo que hacerlo o directamente por sus maltratos, mientras que otras no logran que ella conecte con sus emociones y la comprenda, que la acepte incondicionalmente.

¿Acaso no es la madre la única que podría hacerlo? ¿Acaso no es el amor de madre un misterio y un acertijo jamás resuelto? ¿No se espera que sea ella la primera y probablemente la única capaz de bloquear todos sus instintos de autosupervivencia por salvar a un hijo? ¿Acaso no es la madre ese ser único, extraño, con la capacidad innata de dar ese amor tan anhelado (aún secretamente), que es el amor incondicional?

 

Lo es.

 

Por eso cuando, por alguna razón, esto no se cumple, se crece con un vacío y una herida, conciente o inconsciente, no importa, pero ahí está. Mientras más inconsciente más profunda.

El vínculo con la madre es el primero que se debe reparar. Si no eliges libremente sanar esa herida en un proceso guiado y con ayuda, tu vida en pareja, y luego de madre (o padre), te obligará a volver a ella.

 

La figura materna nos sigue como una sombra, más vale que sea buena o reparemos el vinculo. Es el tipo de amor que todo ser humano necesita y busca, fuimos diseñados así…no se porqué.

A las mujeres nos fue dada esa capacidad de amar fuera de los márgenes, lo que incluso después repetimos con el hombre que amamos, por eso nos aferramos tanto (dicen ellos). Nuestra capacidad de dar, como mujeres, al hombre en el cual depositamos nuestro verdadero y más profundo amor es infinito. Daríamos la vida por él.

A veces damos demasiado, pero a veces, es por estar demasiado heridas, buscando el amor, la aprobación, los brazos y la aceptación incondicional que no recibimos de la propia madre.

El día de la madre la vive cada mujer y hombre todos los días, porque, repito, es como una sombra, siempre lo será y más vale que sea buena.

 

Hazlo: Repara el vínculo

(Imágenes de la película «Valiente»)

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